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PALABRA CON AUTORIDAD Y PODER

Palabra del día:Y descendió a Capernaum, ciudad de Galilea, y allí les enseñaba los sábados. Y estaban fuera de sí de su doctrina, porque su palabra era con potestad. Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, diciendo: Déjanos, ¿qué tenemos contigo Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios.

Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, y no le hizo daño alguno. Y hubo espanto en todos, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen? Y la fama de él se divulgaba en todas partes por todos los lugares de la comarca”. (Lucas 4: 31-37)

Palabra que me enseña:
En estos versículos leídos puedo destacar lo siguiente, que me merece atención. En el verso 1 dice: “y allí les enseñaba los sábados”.
En los días de reposo, Jesús daba conocimiento de Dios el Padre. Les impartía a las personas las palabras que el Padre le dio. No hablaba insustancialmente; más bien buscaba el Señor, a través de la instrucción, mostrar que en las Escrituras todo cuanto dice se refiere a él. Jesús era la revelación del Padre.
Todos estaban admirados de ese conocimiento y sabiduría celestial con que hablaba. Su palabra era con autoridad, es decir, tenía dominio, poder. Este poder se hizo manifiesto cuando un espíritu de demonio inmundo dio voces, reconociéndole como el «Santo de Dios». Mas Jesús le reprendió, ordenándole salir de la persona donde se había alojado (podemos leer este hecho en Marcos 1: 23-26). ¡Hay poder en el nombre de Jesús!
Jesús dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28: 18). “Toda” incluye que nada fue dejado aparte, o que una porción de algo quedó excluida; por el contrario, tanto en el cielo como en la tierra, y en el completo y vasto universo y lo que hay en él, TODO está bajo la potestad del señor Jesucristo.
Aplicación:
¿Qué extraigo de esta enseñanza? Al haber creído en el Señor Jesucristo se me concedió el privilegio de llegar a ser Su discípulo (leemos: “Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y enseñad a todas las naciones [haced discípulos], bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” – Mateo 28: 18-19. “Más recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra” – Hechos 1:8), y la gracia inconmensurable de ser un hijo de Dios (Leemos: “Mas a todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su Nombre; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” – Juan 1: 12).
Así como el Hijo se sujetó en obediencia, yo también debo estarlo. Y como él es santo, y yo soy pecador arrepentido, debo obedecerle a él lo que me enseña e indica. También puedo ejercitarme para la piedad, a saber, debo imitarlo en todo; sabiendo, claro está, que la honra y la gloria le pertenecen y son exclusivamente de él y para él.
Pensamiento:
El beneficio que me ofrece Cristo, por gracia, es que en Su Nombre puedo hacer lo que él hizo por otros (leemos: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará” - Juan 14:12. “Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; quitarán serpientes; y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” - Marcos 16: 17-18).


Dios bendiga tu vida, Pastor Ricardo Iribarren. Mensaje predicado por el pastor el 23 de octubre de 1992.

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