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Templado por las pruebas

Palabra del día (Romanos 5: 1-5). Leemos:Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por el Señor nuestro, Jesús, el Cristo; por el cual también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes , y nos gloriamos en la esperanza de la gloria (de los hijos) de Dios. Y no sólo esto , más aún nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, experiencia; y la experiencia, esperanza; y la esperanza no será avergonzada; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado”.

Charles Spurgeon dijo: «el Señor consigue sus mejores soldados de las tierras de la alta aflicción. Nos permite pasar a través de los sufrimientos y de la prueba de manera que podamos ser conformados como instrumento de fortaleza».

El herrero de mi pueblo producía gran variedad de objetos útiles a partir de trozos de hierro.
Recuerdo cómo avivaba el fuego por medio de un fuelle, el cual enviaba corrientes de aire hacia el interior de la fragua (horno), donde estaban los carbones encendidos; para que luego de introducido el hierro allí, éste sea calentado hasta volverse incandescente: al “rojo vivo”.

El herrero aguardaba hasta que el hierro se volvía de un rojo intenso, para llevarlo luego a un tono anaranjado-amarillo (el color ideal para el forjado es un blanco-anaranjado); y una vez adquirido ese color, de inmediato lo quitaba del fuego y, apoyándolo sobre el yunque, con el martillo lo iba golpeando -ya maleable a causa de lo incandescente- hasta darle poco a poco la forma deseada (moldeo).

Para que no mermara su incandescencia (que poco a poco iba disminuyendo) y por ende su eficacia, el hierro era llevado una y otra vez de la llama al yunque y del yunque a la llama; de esta manera, el herrero lo podía moldear fácilmente con el martillo hasta darle la forma esperada.

Por último recurría a la acción de “templado”, lo cual consiste en colocar el hierro en el fuego e inmediatamente en agua helada; dándole de esta manera durabilidad y tenacidad a la pieza conseguida.

En definitiva, aquel objeto que acababa de estar listo poseía una resistencia tal que no se podría haber conseguido de otra manera.

Aplicación:

No hay proceso fácil para la madurez espiritual. Un carácter cristiano fuerte viene por la perseverancia aprendida en el fuego de la tribulación. Incandescencia, martillar, perforar, cortar, alternar de la forja al agua helada y viceversa, prensar, cepillar, doblar, soldar; en definitiva: las dificultades, pueden parecerme difíciles de soportar en ocasiones; pero mi Padre Celestial permite sólo lo necesario en el proceso de templado y terminación. Él quiere que me convierta en útil instrumento de alabanza y gloria en Su mano. Amén.

Reflexión:

Dios escoge aquello por lo que pasamos (paso); nosotros (yo) escogemos (escojo) cómo pasamos (paso) por aquello.

Dios te bendiga. Pastor, Ricardo Iribarren


(Tipeo del original, corrección ortográfica y diagramación de hoja: Miguel Angel Vreska)

Edición y Montaje por Nicolas Benjamin Gonzalez
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