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Amplitud Del Amor De Cristo

Mensajes predicados -y ahora escritos - por el pastor Ricardo Iribarren, de la IGLESIA BAUTISTA BÍBLICA MISIONERA (Morón, Buenos Aires, Argentina)


(1) La relación de amistad entre Cristo y sus seguidores reúne antecedentes de gran valor, ya que Él los ha nombrado beneficiarios de muchas de sus perfecciones.

“En la cual consumado, fue hecho causa de eterna (véase Romanos 1:16) salud a todos los que le obedecen (Hebreos 5:9).

Tales perfecciones nos vinculan estrechamente con el Salvador CristoJesús; a saber, las mismas perfecciones que obran en la vida de Él, obrarán asimismo en nuestras vidas.

Cristo Jesús amó a sus seguidores, y en tal convicción se ofreció a Dios Padre -como ofrenda viva- para rescatarlos (comprarlos - reconciliarlos - redimirlos). Claro está que se fijó un valor por nuestras vidas y rescate.

En la Carta Magna de Su declaración universal, Dios declaró en Juan 3:16:
 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (véase Romanos 5:8)

¿Y qué respecto de un único y suficiente Salvador?... ¿El hombre se ha preguntado a quién acudir, o qué respuesta hallar y cómo hallarla, respecto del interrogante más grande en la vida de todo ser humano en cuanto a la muerte?... ¿Qué hay después de la muerte? ¿Qué acontece luego de que ésta nos llega?

Nosotros, los cristianos, hemos creído a toda la Palabra del Señor Jesús. Él dijo que después de la muerte se encuentra la verdadera vida: “que a vida eterna permanece” (Juan 6:27).

Significa que es una cosa perdurable, que no tendrá cambios para los salvos. Pero otro significado tiene para las personas que han rechazado -y siguen rechazando- la cordial invitación del Salvador.

La incredulidad que se ha cobrado tal ofrecimiento (véase Juan 6:27) por causa del engaño que en la mente del hombre le ha hecho desoír el llamamiento de Dios (sus religiones filosóficas huecas, ateísmo, agnosticismo, etc., lo han engañado). Ahora, ¿cuál es ese llamamiento de Dios?

Este es el llamamiento de Dios: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, que el Reino de los cielos (esto es: CristoJesús) se ha acercado” (Mateo 4:17).

Es menester que todo hombre y toda mujer se arrepienta y acepte a CristoJesús como Salvador (el reinado de Dios). De manera que lo que primero pide Dios de cualquiera es el arrepentimiento de sus pecados y la conversión: regeneración.

“Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el Reino de Dios” (Juan 3:3).

   1ª causa, tal afecto: Regeneración
“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia (llámese religión, filosofía, ateísmo, confusión, etc.), ahora demanda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

   2ª causa, tal efecto: Reconciliación
Reconciliar es perdonar:
“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, ya reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo esto, más aún nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesús el Cristo, por el cual ahora hemos recibido la reconciliación” (Romanos 5: 10-11).

Como vemos, la amplitud va mostrándonos que el amor de Dios por nosotros colocó a Su Hijo unigénito, lleno de gracia y de verdad, en la cruz con el objeto de ser él nuestro substituto; y expiar así una vez y para siempre los pecados de los hombres, con la sola condición de que se arrepientan y conviertan al único Dios verdadero.



Si no lo hacen (los hombres), si rechazan obstinadamente tal oferta, pues les quedará la condenación: el temido juicio y ser echados fuera, en el infierno; y de ese lugar de sufrimiento y llanto no saldrán jamás.

 (2) No nos ha dejado huérfanos (véase Juan 14: 1-3 y 16:22): “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la Casa de mi Padre muchas moradas hay; de otra manera os lo hubiera dicho; porque voy a aparejaros el lugar. Y si me fuere, y os aparejare el lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:1-3).
“También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo” (Juan 16: 22.

Esto implica muchas perfecciones en los salvados otorgadas por el Señor Jesucristo, las cuales él mismo tiene.

He aquí, mencionamos algunas de ellas:

  • Predicar su Palabra
  • Hacer discípulos
  • Enseñar las maravillas y bondades de su salvación
  • Enseñar su amistad eterna a los que le obedecen
  • Nos pagará por nuestras labores (galardón)

¿En qué creemos? Dios y otros misterios

Comúnmente se asocia a Dios con un ser infinito, poderoso; que puede, si lo desea, cambiar el destino de los seres humanos.

La creencia popular tiene aparejado diversos conceptos que se han ido formando por el trasfondo religioso. Bajo este pensamiento, se asocia a Dios y a su Palabra con un amplio sentido y diversas definiciones.

De hecho, si nos hicieran una encuesta a los evangélicos sobre la creencia en/ó de Dios, sin duda los resultados asombrarían a más de uno.

La gran pregunta: ¿Hay un Dios?

Cierta vez, en Argentina, un 74% de un total de 2556 personas entrevistadas (la opción fue a través de internet) se definió al respecto con una respuesta categórica: “SÍ”.
Pero 9 de cada 100 argentinos, aunque ellos son minoría, dicen que “NUNCA” creyeron en ese tal Dios. La mayoría se alejó de la fe luego de un proceso de varios años.
Un alto número de entrevistados también dijo haberse alejado de la fe a partir de sus experiencias  (religiosas) negativas con otros creyentes.

Pero ¿qué es lo que más daña hoy cuando los cristianos (solo los regenerados -o nacidos de nuevo, según la interpretación que se le dé-, somos identificados así) proclaman diversidad de doctrinas (o enseñanzas) sobre Dios y su accionar en la vida del hombre?

Esta podría ser sencillamente la respuesta: que reflexione usted en el Salmo 42; del cual también brota la siguiente oración:
“¡OH! Mi Dios, hoy te entrego lo que soy sin reservas ni temor. Todo rindo a ti, OH, Señor. Creo ya; pero ayúdame a crecer, hoy, que pongo todo mi ser en humilde altar”.

La siguiente es una sugerencia de oración, sólo entre usted y el Señor:
“Como soy hoy me acerco a ti, con fe y sin excusa alguna, ante tu santo amor. Dime tú cómo vivir, cómo proclamar tu amor eterno, OH, Dios. Por lo pequeño que yo soy, en tus manos haz que tenga más valor: porque quiero hacer tu voluntad. Oro en el nombre de CristoJesús. Amén”.  

Y este es mi deseo…

«Todo mi ser anhela tu presencia. Como la tierra bebe el rocío de la temprana mañana para saciarse y refrescar sus sentidos, haz que este culto que hoy te ofrezco a ti refresque y avive el corazón de aquel que haya leído esto, de modo que en lugar de tristeza tenga “ríos de deleite”. Y tenga, además, los privilegios y las bendiciones de la comunión contigo; debido a que tú, OH, Señor, eres la fuente de los afectos y la conducta debida.

Esperamos sumisos. Queremos evitar la petulancia y la murmuración. La ira y la temeridad apartamos de nuestro vivir diario, OH, Dios; porque tú eres digno de toda nuestra confianza».

Que el Señor te bendiga ricamente. Pastor Ricardo Iribarren.


Todos los versículos que aquí se mencionan pertenecen a la RV Sagradas Escrituras (1569)


Edición y Montaje por Nicolas Benjamin Gonzalez
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Modificado por última vez enMiércoles, 11 Julio 2018 15:56
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