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La Oración (Segundo Mensaje)

Segundo mensaje de La Oración. Predicado en la Iglesia Bautista Bíblica Misionera

Tema:Buscar 

Subtema: La Oferta de Cristo 

Texto bíblico consultado: Evangelio De San Lucas 11.10
Porque todo aquel que busca halla

Introducción:

Jesús, el divino Maestro, enseñó qué características contiene la esencia de la oración: que no se refiere a un ejercicio espiritual  de cantidad de palabras bien ordenadas y repetidas, que aunque tengan significado cierto y correcto, el espíritu con que se elevan suele estar vacío de sentimientos. Y presentarlas de esta manera, en un sentido formalista, ante el majestuoso trono de Dios, es una irrespetuosa irreverencia… Pues las muchas palabras no dichas como conviene es vana palabrería, debido a que se dicen mentalmente y en la carne, y no en espíritu suplicante, temeroso y con la reverencia que debe acompañarla.

La propuesta es… Buscar.

Buscar a través de la oración que Dios oiga, con agradado, y responda favorablemente para satisfacer las necesidades, cualesquiera que fueran de aquel que ora.

Buscar a Dios: Moisés le dijo a toda la nación de Israel (Deuteronomio 4.29), que desde el lugar donde cada uno viviere, cercano a Jerusalén, o lejos, en tierra extraña, otra nación; y sea en el campo, trabajando o haciendo labores militares “…si desde allí buscares á Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma”. ¿Le amamos realmente?
En esta expresión de Deuteronomio 4:29 podemos observar tres cosas interesantes, que a mí me han llamado mi atención:
En primer lugar, Moisés les hace notar el lugar de residencia. En segundo lugar, hace énfasis en la vocación imprescindible para el israelita en cuanto a sostener su confianza y tranquilidad. Y en tercer lugar vemos los sentimientos: “… si lo buscares de todo tu corazón”. Esta formulación aumentaría  la devoción. Así leemos en Deuteronomio 4.30-31: “Cuando estuviereis en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres á Jehová tu Dios, y oyeres su voz; Porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto de tus padres que les juró”.  Así vemos el ejemplo que leemos de David… En el Salmo 34.4, oró David: “Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores”. Se humillaba y era atendido.

Buscar con diligencia, cuidadosamente. Un ejemplo sencillo para comprender mejor: cuando ponemos todas nuestras capacidades intelectuales y emocionales durante la búsqueda de un empleo, o en alguna actividad deportiva, o en asuntos de familia, etc. En esas situaciones, que de verdad nos comprometen, usamos de todo nuestro conocimiento: cual un entendido… “Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Por ver si había algún entendido, Que buscara á Dios” (Salmo 14.2).

Promesa: Sí le buscáramos, con fe, no tendremos falta de ninguna escasez ni de ningún bien. Primero: en cuanto a lo espiritual; segundo: en cuanto a lo emocional, y tercero: ¡Dios cubrirá en la medida de su voluntad las necesidades temporales nuestras!

Vivimos hoy un tiempo de gran “quiebre” en las iglesias, como resultado de los fracasos de los creyentes, que en su gran mayoría se hallan enredados y convertidos en Laodicenses apóstatas: como consecuencia de la locura de vivir desdeñosamente en el pecado, lo cual los ha echado en los brazos del lóbrego error y la idolatría narcisista de sus vidas y llevados lejos de las realidades eternas —como lo fue en los tiempos de los reyes de Israel—. No obstante esta depravación, hoy muchos de ellos desean ser oídos por Dios, con el fin de que venga en su ayuda. ¡Y claro que el Señor estará de su lado y vendrá aún en su ayuda!... ¡Mas no lo pospongan más! ¡Pues deben salir de allí, ponerse de pie, levantar su clamor, arrepentirse, confesar sus iniquidades, destruir sus ídolos, salir de lo espeso del bosque de tinieblas de pecado! ¡Qué puedan ver cuidadosamente las inmundicias morales que los han ensuciado!… Y vengan al encuentro de Dios, porque él los busca. Mas aquel que le requiere (a Dios) con fe, Dios le hará conocer sus demandas de amor: convicción, lealtad, fidelidad, santidad y consagración a su servicio.  A estos les sucederá como a David en la cueva de Adullam. Leemos 1 Samuel 22.1-2: “Y YÉNDOSE David de allí escapóse á la cueva de Adullam; lo cual como oyeron sus hermanos y toda la casa de su padre, vinieron allí á él. Y juntáronse con él todos los afligidos, y todo el que estaba adeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu…” Así también llama hoy el Señor Jesús, diciendo: “Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”. Pero tienes que venir y humillarte, con fe. ¡No hay otra forma! ¡No hay otra manera! Debes venir y rogarle como lo hizo el leproso. ¿Recuerdas?: “Señor, si quisieres, puedes limpiarme”. Y Jesús le respondió: “Quiero; sé limpio” (Mateo 8.2). El Señor Jesucristo es nuestro Ephod (1 Samuel 23.9). No andemos errantes, con una vida cristiana mundana a cuestas…
Porque, dime, tú, ¿no te pesa demasiado... esta tu media “supuesta” vida espiritual; y tu otra mitad, una vida de la mano del mundo (frívola, profana)?… ¡Porque esto es lo que muchos creyentes han asumido para su testimonio delante de los ojos del mundo y los de Dios, haciendo que el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz del Calvario, en lugar de triunfo, parezca una auténtica derrota y burla! Ten cuidado. El juicio de Dios primero entra en Su casa. Y cuando llegue no se detendrá… y te arrasará. Otros prefieren escuchar mensajes que les anuncien que todo les va a ir “bonito”… Todo bien… Púlpitos donde les anuncian un mensaje del Evangelio que no les hacen reflexionar… Palabras huecas, de galantería y formalidad religiosa, por parte de esos predicadores que usan sus Biblias al estilo -entiéndase- “Blanca Nieves y los 7 enanitos”. Estos entregan a los “hambrientos” piedras para comer, en lugar de calmar la abrasante sed del alma. Les dan a beber vinagre con hiel. Los oidores buscan luz, el calor espiritual para tener algo a que aferrarse, abrigando esperanzas; no obstante, estos “anunciadores” falsarios del Evangelio los arrojan en prisiones de oscuridad. Porque estos falsos ministros, verdaderos lobos rapaces, son engañadores y mentirosos. Mas llevarán el estiércol de sus maldades. Leemos Jeremías 14.19c: “¿Por qué nos hiciste herir sin que nos quede cura?” Dejen de especular, recomendaba el profeta Jeremías. Cuando oran, su oración es para pecado (Salmo 109.7b). Jesús, a la pregunta de cómo orar, indicó que el formalismo o la liturgia no sirven para buscar a Dios. Para muchos, tantas dificultades -quizás superadas sin provecho alguno- es como una tormenta que pasa: provoca grandes temores y daños, y luego que pasa se amontona el escombro y los desechos. Y aunque vuelve el alivio de vivir, hay que retirar todas las cosas que quedaron inservibles… Tal vez perdiendo mucho en la tarea. Y así, cuántos han dejado pasar de largo la oferta de Dios: “buscad, y hallaréis” (Lucas 11: 9)… Dejan pasar la oportunidad; o tal vez, como le dijeron a Pablo: te oiremos hablar en otra oportunidad… que nunca volverá a venir.



Oremos: Bendito Dios y Padre nuestro que estás en los cielos, gracias te damos por la oportunidad que nos has concedido de aprender de tu Palabra, a fin de avivar el conocimiento que nos traiga provecho. Y gracias, oh Dios, porque también nos ofreces el poder encontrarte de todo nuestro corazón. Ayúdanos, Padre Eterno, porque el tiempo se torna cada vez más incierto. La hora  está avanzando, y tu generosa oferta queremos aprovechar. Queremos buscarte y hallarte. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo te lo pedimos, Padre. Amén.

Busquen la tercera parte del Mensaje: La Oración “...llamad, y se os abrirá.”, basado en el texto de Lucas 11.9c, 10c,  Subtema: El Premio

Queridos amigos, Dios les bendiga ricamente. Pastor, Ricardo Iribarrhen.

 

Devocional elaborado y escrito por el pastor Ricardo Iribarrhen

(Biblia consultada: Reina Valera 1909  - Versículos en forma textual)

(Compaginación del artículo: Miguel Angel Vreska: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

Modificado por última vez enMartes, 21 Septiembre 2021 15:03
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